El manco de Lepanto

Continuando un poco con la historia de Miguel de Cervantes, quiero comentar un poco sobre su participación en la famosa batalla de Lepanto y sobre su cautiverio en Argel.

La batalla de Lepanto fue una batalla naval, decisiva en su momento para detener el avance otomano hacia europa, como lo fue en su momento la batalla de Tours contra los invasores moros en el año 732. En este caso la liga santa, liderada por el imperio español y los comandantes Juan de Austria y Álvaro de Bazán, logró vencer al ejercito otomano y reforzo la posición de control crisitiano sobre el mar mediterraneo, un dominio histórico que se veía amenazado por el crecimiento político y militar del Imperio Otomano. Uno de los guerreros más famosos de esta batalla fue Miguel de Cervantes, quien perido la movilidad de su mano izquierda debido a una herida de guerra, de allí que se le conociera por el sobrenombre del “Manco de Lepanto”, una nombre que quizás habeís escuchado.

Siempre estuvo orgulloso de su participación en esta batalla, fue una de las mayores aventuras de su vida, a pesar de la gravedad de su lesión que lo dejo varios mese en un hospital. De hecho, se puede leer en el prologo de la segunda parte del Quijote que su participación en la batalla de Lepanto, de la cual afirmo que es “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”

Despues de recupersarse siguiendo siendo parte de la armada y fue durante un viaje de regreso a España donde fue capturado por las fuerzas turcas y llevado hasta una carcel en Argel, donde permaneció durante cindo años, algo que nunca acepto pues varias veces intento escapar de la prisión. Sus comedias Los tratos de Argel, Los baños de Argel narran parte su cautiverio. Luego de estos cinco años fue pagado su rescate, gracias a la acción de los padres trinitarios y pudo volver a España, donde escribiría su obra cumbre, la mayor novela de la literatura castellana.

LEPANTO CUADRO 1

(Visited 56 times, 1 visits today)